CONFERENCIA

miércoles, 6 de mayo a las 19.30 horas

“Grandes Vuelos de la Aviación Española”
1926-1935

A cargo de Marcelino Sempere Domenech
Teniente Coronel del EA
Doctor en Historia

En el año 2026 se cumplen 100 años del vuelo del Plus Ultra, con el que se consigue por primera vez atravesar el Atlántico Sur desde la península ibérica, uniendo España con Brasil, Uruguay y Argentina, utilizando un solo avión. Con esta gesta, que fue acogida con gran entusiasmo, se abría el camino a los enlaces aéreos que nos harían sentir más próximos a los habitantes a ambos lados del océano. Y los aviadores españoles retomaban la ansiada aventura de llegar más alto, más lejos, más rápido, tras la pausa en los avances de la aviación que impuso la pacificación del protectorado.
Con el vuelo del Plus Ultra se inició un periodo en el que los avances técnicos corrieron parejos a los desarrollos operativos y esto, unido al arrojo y espíritu de superación de los aviadores españoles, se tradujo en un importante número de gestas. Su objetivo fue posibilitar el desarrollo del transporte aéreo, recuperando el enlace con los territorios que, por encontrarse alejados de la península y tras los procesos de independencia, se habían distanciado progresivamente de la que fue la metrópoli. Los logros de los aviadores españoles se vieron reconocidos con la concesión del premio por excelencia en el mundo aeronáutico de la época, el premio Harmon.
Pero este no fue más que el comienzo de un fértil periodo en que los aviadores españoles lograrían importantes hazañas, con avances sustantivos para la aeronáutica y el transporte aéreo, en la que podríamos calificar como la década de los grandes vuelos.
Estos vuelos requirieron de una preparación muy detallada, además de enormes dosis de esfuerzo y coraje para enfrentarse a situaciones muy adversas y desconocidas hasta la fecha, culminando la empresa tras múltiples penalidades.
Podemos afirmar que el impulso de nuestros aviadores fue un paso decisivo para normalizar el empleo de la aviación en las tareas de transporte y enlace con territorios lejanos en América, Asia y África, facilitando el desarrollo del comercio y favoreciendo la proyección de España sobre estos territorios.
La magnitud de la empresa a la que se enfrentaban estos aviadores, por la poca precisión de los equipos de navegación, podríamos considerar que se asemeja al reto al que se enfrenta el ser humano ante la exploración espacial, cada día más próxima a nosotros y más necesaria.
El relato de estas proezas ha de servir como estímulo para el progreso y avances futuros.