Novela de William Saroyan Tú es que estás loco, papá
En la costa californiana, a mediados del siglo xx, un escritor de cuarenta y pocos años atraviesa una crisis económica, creativa y matrimonial. Su hijo, justo el día en que cumple diez, se va a vivir con él, mientras la esposa y la hija seguirán residiendo a escasos kilómetros, en otro domicilio. El chico, Pete, muy despierto para su edad, ejerce de narrador en esta novela de origen autobiográfico de William Saroyan Papa, You’re Crazy (1957), traducida por Eúnsa (Ediciones Universidad de Navarra) Tú es que estás loco, papá. Y, en definitiva, un regalo y una petición de perdón para el verdadero hijo del autor: Aram.
Las continuas preguntas de Pete sobre la vida, el fondo de la muerte, el amor y el tiempo que nos rodean, conversaciones, respuestas, un viaje, juegos y experiencias compartidas serán una ayuda y una forma nueva y sabia de entender a los demás.
La paternidad, la educación en la infancia sorprendida, la dicha de seguir vivo y creciendo, las reflexiones directas en torno al proceso de escribir y el desplegar el mundo van hilvanándose en episodios graciosos y conmovedoramente humanos. Una prueba de que se puede percibir mejor el mundo, agrandándolo con la belleza y con una mirada que encuentra lo positivo y la alegría en las cosas y en todas las personas.
William Saroyan (1908-1981), narrador —novelas y cuentos— y dramaturgo californiano de raíces armenias conoció pronto el éxito. Al aparecer en una revista su cuento «El atrevido joven del trapecio» (1934) se convirtió de repente en una notable voz literaria durante la Gran Depresión. Su singular estilo literario, en que resaltan su aprecio por la vida cotidiana y la ancestral capacidad humana de sobreponerse, marcaron una prosa de confianza emotiva. Reflejó las vivencias de inmigrantes, que impregnó de optimismo, de humor y mucho afecto.
Su colección de relatos Yo me llamo Aram (1940), basada en su infancia, y su novela La comedia humana lograron pronto resultados internacionales de ventas. Saroyan, prolífico escritor, lidió a menudo contra la inestabilidad financiera a causa de su inclinación al juego. Siempre sobrevivió.
Su legado literario ha vuelto hoy a reverdecer en lo que tiene de humano y de perenne.
El traductor de esta novela es Jose Luís González, profesor y escritor.■
